La difusión y el crecimiento de las criptomonedas han permitido nuevos usos e implementaciones en sectores impensable hace algunos años, estamos ante una verdadera revolución que podría mover las bases de la banca cuyo origen se remonta a la antigua Mesopotamia de 2000 años a. C. y luego en tiempos modernos en las ciudades Italianas de Florencia, Génova y Venecia.